Mioma – Operación y experiencia propia

Mioma – Operación y experiencia propia

Pues si, mami se operó antes de las vacaciones de un mioma que tenía antes del embarazo, os contamos qué es y como fue la operación.

¿Qué es un mioma?

Los miomas uterinos, también conocidos como leiomiomas o fibromiomas, son los tumores benignos sólidos mas frecuentes de la pelvis de la mujer. Se estima que hasta el 70% de las mujeres pueden desarrollar miomas a lo largo de su vida, siendo máxima su incidencia en la quinta década de la vida.

Derivan de una capa del útero llamada miometrio y las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) están relacionadas con su desarrollo y crecimiento. Aún está por esclarecer porque se produce la aparición de estos miomas.

 

miomaHay 4 diferentes tipos de mioma uterino según su ubicación:

  • Miona subseroso

Presentes debajo de la cubierta externa del útero

  • Mioma intramural:

Se encuentran en la pared muscular del útero y crecen hacia el interior.

  • Mioma submucoso

Localizados bajo el revestimiento uterino, en la capa más interna.

  • Mioma Pediculado

Encontrados en un pedúnculo o tallo, casi desprendidos del útero.

 

Síntomas del mioma uterino

El 30% de las mujeres con miomas no presenta ningún síntoma, otras mujeres que los padecen sufren efectos que provocan un impacto negativo en su vida sexual, familiar y de salud. Algunos de los principales síntomas de los miomas uterinos son:

  • Sangrado menstrual excesivo
  • Periodos menstruales más largos
  • Hinchazón y dolor de abdomen
  • Complicaciones en el embarazo y en el parto
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Necesidad de orinar con mayor frecuencia
  • Aumento de peso

El más común es la hemorragia genital llamada metrorragia (menorragia si coincide con la regla), aunque este cuadro depende de donde esté situado el mioma.

Los miomas submucosos, que se sitúan dentro de la cavidad uterina, son los que desencadenan mayores cuadros hemorrágicos tanto en la menstruación, como en los periodos intermenstruales.

Como consecuencia de ello, la paciente sufre frecuentemente de anemias ferropénicas y en algunos casos severas.

Si el volumen de los miomas es considerable, estos pueden desencadenar compresión de vísceras abdominales, sensación de peso, micción frecuente por influir directamente en la vejiga urinaria, con el consabido dolor e incluso, en situaciones extremas, comprimir los uréteres y ocasionar la dilatación de la vía urinaria con consecuencias más serias.

 

¿Qué tipos de tratamientos hay?

En cuanto a los tratamientos, la cirugía es la opción más empleada, tanto la miomectomía, extirpación de los fibromas sin afectar al útero, como la histerectomía, extirpación parcial o total del útero.

No obstante, antes de llegar a la cirugía, muchos especialistas aconsejan utilizar acetato de ulipristal (AUP), un modulador de progesterona aprobado en España en 2013, que controla el sangrado y el dolor en la mayoría de las pacientes.

Gracias a este tratamiento, el 67% de los tumores reducen su volumen hasta un 25% y, en consecuencia, cerca de la mitad de las afectadas evita la cirugía, según el estudio Pearl IV, presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Ginecología (ESGE).

 

¿Los miomas afectan a la fertilidad y/o al embarazo?

No existe una clara asociación mioma-infertilidad, puesto que un alto porcentaje de mujeres desarrollan miomas a lo largo de su vida, siendo el embarazo en sí, un suceso normal en las mujeres con miomas y en edad fértil.

El riesgo de infertilidad depende del tamaño, del número y de la localización de los miomas, siendo la miomectomía la opción más válida para aquellas mujeres en edad reproductiva que quieran quedarse embarazadas.

Durante el embarazo los miomas pueden permanecer en reposo, sin aumentar su tamaño, hasta el momento del parto debido a que en este periodo hay un predominio de progesterona por encima de los estrógenos que marcan el aumento del tamaño de los fibromas. Aún así, su tamaño de partida y su ubicación pueden provocar abortos en el primer trimestre de gestación o partos prematuros.

Los miomas de escaso tamaño, prácticamente no tienen influencia en la capacidad reproductiva de las mujeres afectas, con un curso evolutivo y parto normales, a partir de miomas de más de 4 cm surgen mayores inconvenientes o complicaciones, como partos prematuros, dolor pélvico desde fases precoces de la gestación, desprendimiento de placenta y mayores tasas de cesáreas.

Las pacientes miomectomizadas anteriormente a un embarazo corren el riesgo de sufrir una rotura de útero durante el proceso y más frecuentemente durante el parto, como posible complicación de una mala cicatrización del útero tras la intervención.

 

¿Los miomas uterinos pueden ser cancerígenos?

En el músculo uterino puede desarrollarse un cáncer denominado leiomiosarcoma, este es un tumor de escasa incidencia ya que se produce en 1 de cada 5000 miomas diagnosticados .

En la mayoría de los casos, los miomas no son la base original de estos tumores, sino que los leiomiosarcomas, son cánceres originados como tal desde el principio. El mioma por tanto no es un cáncer.

 

Operación del mioma – Experiencia propia

Antes de quedarme embarazada de nuestra hija, con los primeros controles, el ginecólogo ya me dijo que tenía un mioma uterino subseroso de unos 3 cm en la parte superior del útero que tendrían que controlar durante todo el proceso del tratamiento de fertilidad y posteriormente durante el embarazo, para ver su evolución y valorar las complicaciones derivadas de su existencia.

Durante el embarazo mi mioma, en contra de las teorías que mantienen que entran en una fase de reposo que les impide el crecimiento, aumentó de tamaño aproximadamente unos 12-14 cm siendo palpable hasta desde el exterior.

En los controles posteriores al parto se fue comprobando que el mioma había disminuido de tamaño progresivamente hasta unos 2 cm y se decidió realizar un seguimiento para ir valorando su evolución.

Desde principio de año el mioma empezó a crecer progresivamente hasta los 5 cm y a provocarme problemas urinarios severos, dolores pélvicos por compresión, aumento del sangrado menstrual y otros síntomas típicos, por lo que el ginecólogo valoró realizar la miomectomía.

La intervención se realizó mediante cirugía abierta y anestesia general, duró aproximadamente una hora y estuve ingresada dos días en el hospital. Además de quitarme el mioma de tamaño considerable me extirparon un quiste endometrioso de unos 3 cm en uno de los ovarios.

 

Recuperación

Aquí ya entramos en un terreno más complejo, según lo que yo había leído, la recuperación tras una intervención de estas características rondaba las 4-6 semanas y sin embargo el ginecólogo, muy optimista por su parte, me dijo que a los 10 días cuando me quitara los puntos estaría perfectamente para realizar la vida cotidiana.

Al volver del hospital a los 2 días casi no podía ni moverme, los primeros 12 días hasta que fui a quitarme los puntos me los pasé de la cama al sofá y viceversa, curando la herida que llevaba tapada con un apósito.

A los 12 días fui a quitarme los puntos y el ginecólogo me reconoció la herida y me cito para después de dos meses para realizarme la ecografía de control, puesto que antes la imagen no es nítida debido a la inflamación de la zona. Además me comentó que podía recuperar progresivamente la vida habitual según como me fuera encontrando y recuperando.

A los dos días la herida se me inflamó por un lado, se enrojeció y empezó a dolerme, tuve que ir al medico y me comentaron que se me había hecho un abceso, me dieron una crema antibiótica y tuve que volver a curarmela dos veces al día durante otros 10 días.

Tras 20-25 días de la operación empecé a poder ponerme ropa no muy ajustada que me rozará la herida y empecé a poder ir a dar paseos cortos y ocuparme de actividades normales en casa, hasta las 5 semanas no pude incrementar la actividad y a coger peso sin que me doliera externa e internamente.

Tras 7 semanas estoy casi totalmente recuperada aunque me falta algo de “fondo” y la cicatriz continua molestando y estando la zona algo inflamada por lo que si tuviera que resumir el periodo de recuperación de una intervención así, concluiría que ronda las 6 semanas, semana arriba, semana abajo, para retomar tu vida normal en todos los aspectos.

Si tenéis alguna duda, sobre los miomas o su operación, podéis preguntarnos y nosotras bajo nuestra experiencia os intentaremos ayudar.

 

Operación mioma
Operación mioma
Operación mioma - Sus causas, tipos de miomas, síntomas, tratamientos. Os contamos la experiencia propia de operación de mioma y su recuperación y tiempo.
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